Este artículo es presentado por la Comisión de la Papa de Idaho, un orgulloso patrocinador de la Asociación Americana de Diabetes.
Las patatas son un alimento básico en la cocina estadounidense, desde el clásico puré hasta las patatas asadas rellenas. Pero, ¿alguna vez has pensado en reinventar tus platos favoritos de patatas de Idaho? Con un poco de creatividad y experimentación, aquí tienes 10 maneras de convertir tus platos clásicos de patatas en algo nuevo y emocionante.
1. Utilizando patatas cocidas y enfriadas
Cocinar las patatas hirviéndolas o asándolas y luego enfriarlas en el refrigerador modifica el almidón que contienen. El cuerpo digiere este tipo de almidón más lentamente, lo que puede ayudar a mantener estables los niveles de glucosa en sangre y favorecer la salud intestinal. Este beneficio se mantiene incluso si se recalientan las patatas posteriormente.
Para una idea de comida sencilla, deja enfriar las patatas cocidas durante la noche, luego córtalas en dados y caliéntalas en una sartén con pimientos, champiñones, cebollas, aceite de oliva, ajo y hierbas, y cúbrelas con un huevo escalfado y un par de rodajas de aguacate para hacer un revuelto de desayuno repleto de verduras.
2. Usa una freidora de aire.
Uno de los electrodomésticos de cocina más populares hoy en día es la freidora de aire. Ofrece una forma más ligera de cocinar tus frituras favoritas y también sirve para cocinar patatas. Simplemente corta las patatas Idaho en gajos o bastones (sin piel), rocíalas con aceite y mételas en la freidora de aire. En solo unos minutos, tendrás unas patatas crujientes y sabrosas con muy poca grasa añadida.
3. Mezclar la coliflor
La coliflor es una excelente manera de incorporar más verduras a tu dieta, y también puedes usarla para enriquecer tu puré de papas y reducir la cantidad de carbohidratos en tu guarnición. Simplemente cuece la coliflor al vapor o ásala hasta que esté tierna, y luego mézclala con las papas cocidas. El resultado es un puré de papas cremoso y sabroso con nutrientes adicionales. También puedes comprar coliflor rallada congelada que se puede cocinar al vapor en el microondas, lo que facilita aún más su incorporación a un plato de papas.
4. Maximiza el uso de especias
Agregar las especias adecuadas puede llevar tu plato a otro nivel. Prueba con diferentes mezclas de especias o salsas bajas en sodio, como la cajún, la italiana o la mexicana. También puedes añadir hierbas frescas como romero o tomillo para darle un toque de sabor a tus papas. Si te gusta el picante, prueba a darle un toque especial a tus papas espolvoreando pimienta de cayena o chile en polvo, o añadiendo jalapeños picados o salsa picante.
5. Prepara una ensalada de patatas.
La ensalada de patata es un plato clásico del verano, pero puedes darle un toque más interesante añadiendo diferentes sabores y texturas. Prueba a incorporar apio picado o verduras asadas como pimientos y cebollas. También puedes experimentar con distintos aderezos, como un aderezo ranch ligero o una vinagreta.
6. Prepara patatas Hasselback
Las patatas Hasselback son un plato sueco muy popular. Se cortan finas láminas de patata, sin llegar a cortarlas del todo, y se les añade ajo, aceite y hierbas frescas antes de hornearlas. Las patatas Idaho son perfectas para esta receta por su textura almidonada, que las hace crujientes por fuera y tiernas por dentro. Prueba a añadir tus propios ingredientes, como queso bajo en grasa y hierbas frescas, para darle un toque diferente a este plato clásico.
7. Preparar croquetas de patata
Si buscas una forma diferente de disfrutar tu puré de patatas, prueba a hacer croquetas. Simplemente forma bolitas con el puré de patatas frío sobrante, pásalas por huevo y pan rallado, y fríelas en freidora de aire o ásalas al horno hasta que estén doradas. Este toque original las convierte en un aperitivo o guarnición estupenda.
8. Cáscaras de patata
Las cáscaras de papa son un aperitivo clásico que se puede personalizar con una variedad de ingredientes. Simplemente hornea papas Idaho hasta que estén tiernas, retira la pulpa y rellénala con queso bajo en grasa, crema agria ligera y cualquier otro ingrediente ligero que prefieras. Después de agregar los ingredientes, hornea nuevamente hasta que el queso se derrita y burbujee.
9. Rellena tus patatas
Las patatas asadas son un plato reconfortante por excelencia, pero también son una base perfecta para una gran variedad de ingredientes. Prueba a rellenarlas con verduras sin almidón como brócoli o calabacín y una proteína magra como queso bajo en grasa o carne picada de pavo. ¡Las posibilidades son infinitas!
10. Buñuelos de patata
Las tortitas de patata crujientes, también conocidas como latkes de patata, son un aperitivo, tentempié, guarnición o comida ligera deliciosa. Se pueden preparar con verduras ralladas sin almidón, lo que las hace ricas en nutrientes, y con especias bajas en sodio para realzar su sabor. Se pueden freír en freidora de aire o asar con poco aceite. Sírvelas con tu salsa ligera favorita o como acompañamiento de tu desayuno preferido.
Más información
Las patatas son uno de los ingredientes más deliciosos que puedes tener en tu cocina y que se adaptan fácilmente a cualquier comida. Desde el clásico puré de patatas hasta versiones creativas como las croquetas y las patatas Hasselback, las opciones son infinitas. Las patatas pueden ser una fuente nutritiva y saludable de carbohidratos si se siguen las recomendaciones de tamaño de porción y preparación. Así que, ¿por qué no ser creativo y probar algo nuevo? Quizás descubras un nuevo plato favorito que se convierta en un básico de tu recetario.
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