Los arándanos rojos son bayas pequeñas y redondas de color rojo brillante y sabor ácido, emparentadas con los arándanos azules. La mayoría de los productos de arándano rojo contienen azúcar añadido, ya que los arándanos rojos sin azúcar son ácidos y difíciles de comer. Si padeces diabetes, leer las etiquetas de los alimentos y elegir productos de arándano rojo con la menor cantidad de azúcar añadido y carbohidratos te facilitará incorporarlos a tu dieta.
Beneficios nutricionales de los arándanos rojos
Estas pequeñas bayas están repletas de nutrientes. Una taza de arándanos frescos contiene tan solo 45 calorías, 12 gramos de carbohidratos, 4 gramos de fibra y 0 gramos de grasa. Además, aportan una cuarta parte de la vitamina C diaria recomendada y numerosos antioxidantes. Estos antioxidantes pueden ayudar a controlar la glucosa y la presión arterial, y a prevenir la formación de cáncer.
El jugo de arándano también puede ayudar a reducir el riesgo de infecciones del tracto urinario (ITU). Los arándanos son ricos en vitamina K, que ayuda a fluidificar la sangre. Quienes toman anticoagulantes como la warfarina deben evitar el jugo de arándano o consumirlo en pequeñas cantidades. Si el jugo de arándano forma parte habitual de su dieta, consulte con su médico, dietista registrado o especialista en atención y educación para la diabetes.
Cómo elegir los mejores arándanos rojos
Puedes encontrar arándanos frescos en la tienda durante la temporada navideña, generalmente desde finales de octubre hasta enero.
Al comprar arándanos frescos, busque bayas brillantes y carnosas, sin magulladuras. Cuanto más oscuras sean las bayas, mayor será su contenido de antioxidantes. Envueltos en una bolsa de plástico, se conservan durante aproximadamente un mes en el refrigerador. La salsa de arándanos enlatada, el jugo de arándanos, los arándanos congelados (ideales para platos que requieren arándanos blandos) y los arándanos secos se pueden encontrar durante todo el año.
Cocinar con arándanos rojos
Al elegir productos de arándano, asegúrese de leer la etiqueta para verificar si contienen azúcares añadidos y la cantidad total de carbohidratos. El jugo de arándano se puede encontrar sin azúcar o endulzado. El jugo de arándano sin azúcar es el más efectivo para prevenir infecciones urinarias, pero puede tener un sabor ácido. Para reducir el azúcar, pruebe mezclar mitad jugo de arándano sin azúcar con mitad jugo de arándano endulzado o utilice un edulcorante bajo en calorías. Asegúrese de comprar jugo de arándano 100% natural en lugar de cócteles de jugo, que contienen más azúcar y carbohidratos, y suelen estar mezclados con otros jugos como el de manzana o pera.
Prueba a añadir arándanos secos sin azúcar a la masa del pan de maíz, como cobertura para la avena o en una mezcla de frutos secos y semillas. Los arándanos congelados quedan deliciosos en un batido junto con otras bayas como frambuesas y arándanos azules. Además, los arándanos frescos se endulzan y caramelizan al asarlos con zanahorias o patatas.