Si fueras un invitado que visitara tu propia cocina, ¿qué productos te gustaría encontrar? ¿Un frigorífico lleno de frutas y verduras frescas? ¿Le haría feliz ver cuencos en su mostrador llenos de tomates rojos brillantes, melocotones fragantes y ciruelas jugosas? Si esas abundantes imágenes te hacen suspirar de nostalgia, pero también te aprietan un poco el pecho debido al aumento de los precios en los mercados, aquí tienes algunas estrategias para hacer esas imágenes más accesibles. Después de todo, comer muchas frutas y verduras es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu cuerpo.