En la última década, la quinua ha pasado a ser uno de mis ingredientes básicos, pero me tomó un tiempo incorporarla a mi desayuno. Durante mi infancia, mi abuelo boliviano nos la preparaba en una bebida. Pero yo no había logrado copiarla. Probé varias recetas tratando de encontrar la manera de comer quinua como cereal de desayuno pero nunca logré crear un platillo cremoso y exquisito. ¿El secreto? Mezclar la quinua con avena para un desayuno perfecto y repleto de proteína, que hará que se sientan satisfechos hasta el almuerzo.