Esta sopa agridulce combina calabaza, pera y jengibre fresco para crear una sopa cremosa que te reconfortará en un día frío de otoño. Puedes poner todos los ingredientes en una olla de cocción lenta y dejarla cocinar todo el día, para que la cena esté lista cuando llegues a casa del trabajo. Acompaña este plato con una ensalada de rúcula, pera, nueces y pecorino para una combinación otoñal de sopa y ensalada, o con pollo con estragón y champiñones para una opción más sustanciosa.
Rocíe con aceite en aerosol una olla de cocción lenta de 3 ½ a 4 cuartos. Agregue la calabaza, las peras, las cebollas, el caldo, el comino, la nuez moscada, la sal y la pimienta de cayena a la olla. Tape y cocine a temperatura alta durante 3 ½ horas, o a temperatura baja durante 7 horas, o hasta que las cebollas estén tiernas.
Tritura la mezcla de calabaza en una licuadora, en tandas de una taza, asegurándote de cerrar bien la tapa. Vierte la mezcla en la olla de cocción lenta, agrega el resto de los ingredientes, excepto el yogur. Tapa y cocina a temperatura alta durante 30 minutos más.
Sírvelo con una cucharada de yogur por encima.
6 Porciones
Reseñas y Calificaciones
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