Este colorido salteado sustituye los fideos por espagueti de calabaza asado, creando una base baja en carbohidratos que sigue siendo sustanciosa y saciante. Acompañado de pechuga de pollo magra y una mezcla de verduras crujientes, se completa con una salsa de soja con sésamo agridulce para un sabor equilibrado. Con abundante fibra y proteínas, es una comida apta para diabéticos que no sacrifica el sabor.
Precalienta el horno a 200 °C. Corta la calabaza por la mitad a lo largo y retira las semillas. Colócala con el corte hacia abajo en una bandeja para hornear y ásala hasta que esté tierna, de 30 a 40 minutos. Déjala enfriar un poco y luego desmenúzala con un tenedor.
Mientras se asa la calabaza, calienta 1 cucharadita de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Agrega el pollo, sazona ligeramente con pimienta negra y cocina hasta que esté dorado y bien cocido. Transfiere a un plato.
Añade la cucharadita restante de aceite de oliva a la sartén. Incorpora el ajo, la col, el pimiento morrón y las zanahorias. Cocina de 3 a 5 minutos, hasta que estén tiernos, pero aún crujientes.
Regrese el pollo a la sartén junto con las hebras de calabaza espagueti y las cebolletas. Rocíe con salsa de soja, vinagre de arroz y aceite de sésamo. Mezcle bien y caliente.
Dividir en tazones y decorar con cilantro picado y una rodaja de lima.
4 Porciones
Reseñas y Calificaciones