¿Qué tienen de especial estos nuggets de pollo? ¡Que son deliciosos, aptos para diabéticos y, además, les encantan a los niños!
En una cacerola pequeña, combine la miel, el kétchup, el vinagre de manzana y la salsa de soja. Caliente la mezcla a fuego lento, revolviendo constantemente hasta que esté bien integrada y ligeramente espesa. Retire del fuego y reserve.
Mezcla el pollo con sal kosher, pimienta y jugo de limón. Puedes dejarlo reposar de 30 minutos a 1 o 2 horas para que se desarrollen los sabores, aunque no es necesario.
Pon la harina en un recipiente poco profundo.
Batir ligeramente los huevos en un recipiente aparte.
Coloca los copos de maíz triturados en otro recipiente poco profundo.
Precalienta tu freidora de aire a 375 grados Fahrenheit.
Sumerge cada nugget de pollo primero en la harina, luego en el huevo y finalmente en la mezcla de hojuelas de maíz. Asegúrate de cubrir bien cada nugget presionando las hojuelas de maíz sobre ellos.
Coloca los nuggets de pollo rebozados en la cesta de la freidora de aire en una sola capa. Rocía aceite sobre los nuggets generosamente, cubriendo toda la superficie.
Cocine a 190 grados Celsius durante 10 a 12 minutos, o hasta que los nuggets estén dorados y crujientes con una temperatura interna de 74 grados Celsius, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo de cocción.
Sirve los nuggets de pollo fritos en freidora de aire con la salsa agridulce casera para mojar.
6 Porciones
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