El mango y otras frutas pueden añadir un toque dulce a cualquier salsa. Combina especialmente bien con este salmón ligeramente picante. Asar los filetes de salmón con la piel facilita darles la vuelta y evita que se peguen. Engrasar la parrilla también ayuda a prevenir que se peguen: moje una toalla de papel arrugada en aceite y frótela suavemente sobre la parrilla limpia.
También puedes cocinar el salmón en el horno: precalienta el horno a 220 °C y hornea el salmón en una bandeja para hornear poco profunda durante unos 10 minutos o hasta que esté bien cocido.
Precalienta la parrilla a fuego medio-alto.
En un tazón pequeño, combine el chile en polvo, el comino, el ajo en polvo, la canela y la sal. Espolvoree la mezcla de especias uniformemente sobre los filetes de salmón.
Unta ligeramente la parrilla con aceite de canola. Coloca el salmón en la parrilla con la piel hacia abajo. Cocina sin tapar durante 7 u 8 minutos, dándole la vuelta a la mitad del tiempo. El salmón estará listo cuando se desmenuce fácilmente con un tenedor.
Mientras se cocina el salmón, combine el mango, los tomates, el cilantro y la mitad del jugo de limón en un tazón mediano.
Retire el salmón de la parrilla y rocíelo con el jugo de limón restante. Sirva cada filete con media taza de salsa.
6 Porciones
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