No necesitas carne molida fresca para preparar una hamburguesa deliciosa. Con esta opción económica, puedes usar cualquier carne enlatada, como atún, salmón o pollo. Puedes servirla como una hamburguesa tradicional en pan integral, pero con queso, lechuga y tomate. O, para una opción baja en carbohidratos, sírvela en una hoja de lechuga con salsa y aguacate. También puedes trocear las hamburguesas y usarlas como relleno para tacos o burritos. Además, se congelan muy bien, así que puedes preparar varias y guardarlas para una cena o almuerzo rápido.
Consérvelas en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 1 semana o envuélvalas individualmente en bolsas o recipientes para congelar y congélelas hasta por 3 meses (congele solo las hamburguesas cocidas, no las crudas).
Calienta aceite de oliva en una sartén antiadherente a fuego medio. Fríe las hamburguesas por cada lado durante 3-4 minutos. Si la sartén no es lo suficientemente grande para las 8 hamburguesas, cocínalas por tandas.
En un bol, mezcla la proteína enlatada, el pan rallado, la mayonesa ligera, la cebolla, el pimiento, el huevo, la sal y la pimienta hasta que estén bien combinados. Forma 6 hamburguesas con la mezcla.
6 Porciones
Reseñas y Calificaciones
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I will definitely make it again with other proteins.