Secreto del chef : Utilizo mi procesador de alimentos con cuchilla de acero para preparar la masa. El procesador se encarga del amasado. Intenta encontrar harina integral blanca, ya que es más clara en color, textura y sabor que la harina integral roja tradicional. Mide la temperatura del agua con un termómetro para carne. Al trabajar con levadura, la temperatura del agua es fundamental para que suba correctamente. La temperatura correcta es de 43 a 49 °C (110 a 120 °F).
Coloca todos los ingredientes secos en el recipiente de tu procesador de alimentos. Pulsa unas cuantas veces para mezclarlos bien.
Con la máquina en marcha, añade 1 taza de agua en un chorro lento y constante. La masa debe formar una bola y despegarse de las paredes del procesador de alimentos. Si parece demasiado seca, añade más agua, una cucharada a la vez. La masa estará perfecta cuando ya no esté pegajosa y tenga una textura suave. Si está demasiado pegajosa o húmeda, puedes añadir más harina, una cucharada a la vez.
Coloca la masa en un bol grande con aceite de oliva virgen extra. Gira la masa para que quede completamente cubierta de aceite y luego cúbrela bien con film transparente y un paño.
Deja que la masa repose en un lugar cálido durante al menos una hora. Un buen lugar para que repose es dentro del horno, con el horno apagado y la luz encendida.
Una vez que la masa duplique su tamaño, amásala ligeramente y déjala levar de nuevo el mayor tiempo posible, al menos una hora. Me encanta dejarla levar más tiempo para obtener masas más ligeras, sobre todo cuando se usa harina integral.
12 Porciones
Reseñas y Calificaciones