Usa pimientos frescos de verano para cubrir esta pizza casera rápida y fácil, una opción mucho mejor que pedir comida a domicilio. Si te sobran, envuélvelas en papel aluminio y consérvalas frías para una comida rápida al día siguiente.
Mezcla la masa de pizza según las instrucciones del paquete, usando vinagre de manzana, 1 cucharada de aceite de oliva y agua.
Precalienta el horno a 232 grados Celsius. Rocía un molde para pizza de 30 cm con aceite en aerosol antiadherente. Con las yemas de los dedos o la palma de la mano, extiende la masa hasta cubrir el fondo del molde.
En un tazón pequeño, combine 1/2 cucharada de aceite de oliva, ajo en polvo, cebolla en polvo y pimienta negra. Agregue los pimientos y revuelva para cubrirlos bien. Luego, colóquelos en una fuente para hornear de 23 x 33 cm. Hornee de 20 a 25 minutos, o hasta que los pimientos estén tiernos al pincharlos con un tenedor.
Extiende la salsa sobre la masa y espolvorea con el queso mozzarella.
Coloca los pimientos asados sobre el queso y hornea de 13 a 15 minutos, o hasta que la corteza esté crujiente y dorada. Corta y sirve.
8 Porciones
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