Las mandarinas, cultivadas principalmente en California, se consideran una fruta de invierno y su temporada va de noviembre a abril. Durante este periodo, muchas otras frutas, como las bayas, no están de temporada.
Tipos comunes de mandarinas
- Clementinas: Son las mandarinas más pequeñas, no tienen semillas y son muy fáciles de pelar, lo que las convierte en una excelente opción para los niños.
- Mandarinas: Esta variedad de mandarina, de mayor tamaño, es más ácida y tiene un color naranja rojizo más intenso.
- Sumo: Una variedad más grande que tiene el sabor a naranja más intenso.
- Satsuma: Originaria de Japón, esta variedad sin semillas tiene una piel más gruesa y delicada, y se magulla con facilidad, por lo que es ideal para consumir localmente o para enlatar y enviar a otros lugares.
Cómo seleccionar y almacenar mandarinas
Las clementinas suelen encontrarse en bolsas de dos o cinco libras, mientras que las mandarinas y las mandarinas sumo se venden individualmente. Elija frutas que parezcan pesadas para su tamaño y que no tengan imperfecciones. Guarde las mandarinas en un lugar fresco y oscuro, como el refrigerador. Madurarán mucho más rápido a temperatura ambiente y se enmohecerán fácilmente si no se consumen en una semana. Las mandarinas guardadas en el refrigerador pueden durar de dos semanas a un mes.
También puedes encontrar mandarinas en conserva. Asegúrate de elegir mandarinas enlatadas o envasadas con la etiqueta "sin azúcar añadido" y escúrrelas bien antes de consumirlas para reducir su efecto en la glucosa en sangre. Normalmente no se encuentran mandarinas congeladas, ya que la congelación altera su sabor y textura.
Beneficios nutricionales de las mandarinas
Las mandarinas son deliciosas y muy nutritivas, ¡y todo en un tamaño pequeño! Una mandarina grande de 120 g (aproximadamente 7 cm de diámetro) tiene unas 60 calorías y 16 gramos de carbohidratos. Las clementinas, más pequeñas, contienen unas 40 calorías y 10 gramos de carbohidratos.
Las mandarinas también son una excelente fuente de vitamina C, un antioxidante que ayuda al sistema inmunitario y a la producción de colágeno, esencial para la cicatrización de heridas y una piel sana. Una mandarina grande contiene más del 50 % de la vitamina C que necesitas al día.
Formas de comer mandarinas
Las mandarinas, fáciles de pelar y separar en gajos, son un excelente tentempié para niños y adultos. Además, son fáciles de transportar para llevar en la lonchera o en la mochila. Los gajos de mandarina se pueden usar en ensaladas de frutas y verduras, salsa, tacos, parfaits y mucho más. Las mandarinas más grandes, como las tangerinas y las satsumas, son más jugosas que las variedades más pequeñas y se pueden exprimir para usarlas en aderezos para ensaladas y marinadas.
Recetas con naranja aptas para diabéticos
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Ensalada de brócoli y mandarina