La panna cotta es un postre cremoso, similar a las natillas. Esta receta de panna cotta tiene sabor a calabaza, ¡perfecta para las próximas fiestas! Además, viene en porciones individuales en moldes individuales para que puedas controlar las raciones.
En una cacerola mediana, fuera del fuego, bate la leche, el sustituto de azúcar moreno, el suero de leche bajo en grasa y la gelatina sin sabor. Deja reposar durante 5 minutos.
En un bol mediano, bate el yogur griego, la calabaza y las especias para pastel de calabaza. Reserva.
Coloca la mezcla de leche y gelatina en la estufa a fuego medio. Calienta, revolviendo con frecuencia, hasta que la leche comience a burbujear. No dejes que hierva.
Añade la mezcla de leche caliente a la mezcla de calabaza y bate hasta que esté suave y homogénea.
Reparte la mezcla de calabaza de manera uniforme entre 8 moldes individuales de 120 ml o copas de postre y refrigera durante al menos 1 hora (mejor si se deja toda la noche).
Para servir, cubra cada panna cotta con 1 cucharada de crema batida sin grasa.
8 Porciones
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