Este calabacín asado es fácil de preparar, tierno, ligeramente dorado y lleno de sabor fresco. Con solo unos pocos ingredientes y un breve paso por el horno, se convierte en una guarnición deliciosa que combina bien con casi cualquier comida.
Precalienta el horno a 425°F.
Lava el calabacín y córtalo en medias lunas o trozos pequeños.
Coloca los calabacines en una bandeja pequeña para hornear.
Rocíe con aceite de oliva y espolvoree con sal, pimienta, ajo en polvo y condimento italiano.
Mezclar para que las piezas queden cubiertas de manera uniforme.
Extiende el calabacín en una sola capa.
Asar durante 12-15 minutos, o hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
Servir caliente.
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