Para reducir los carbohidratos en esta receta, sirva los sándwiches de falafel en hojas de lechuga en lugar de pan de pita integral.
Precalienta el horno a 230 grados Celsius. Cubre una bandeja grande para hornear con una lámina de silicona o papel de horno. Si usas papel de horno, rocíalo con aceite en aerosol. Reserva.
En un procesador de alimentos o licuadora, agregue ajo, 1 cebolla pequeña (picada), curry en polvo, pimienta de cayena, cilantro, perejil y aceite de oliva. Licúe hasta obtener una pasta.
Añade los garbanzos y tritura brevemente hasta que estén picados. Mezcla con la pasta de cebolla. No los tritures hasta formar una pasta. El falafel debe tener una textura ligeramente grumosa.
Agregue la harina, el polvo para hornear, la sal (opcional) y la pimienta negra molida. Procese brevemente hasta que se incorporen los ingredientes.
Refrigera la mezcla de falafel durante 15-20 minutos. Mientras se enfría, mezcla el yogur, el tahini, el ajo y el perejil en un tazón pequeño. Guarda la salsa de yogur en el refrigerador hasta el momento de usarla.
Con una cuchara, forma bolitas de falafel de aproximadamente 2 cucharadas (o 1/8 de taza). Colócalas en una bandeja para hornear y repite el proceso hasta obtener 16 bolitas de falafel.
Rocíe las bolas de falafel con aceite en aerosol y espolvoree con semillas de sésamo.
Hornee en la rejilla inferior del horno durante 15 minutos. Baje la temperatura del horno a 175 °C y coloque la bandeja en la rejilla superior. Hornee durante 15 minutos más.
Una vez horneados los falafel, rellene la mitad de un pan de pita integral con dos bolas de falafel, añada 2 cucharadas de salsa de yogur y tahini, 2 rodajas de tomate, 3 o 4 rodajas de cebolla roja y ¼ de taza de rúcula.
8 Porciones
Reseñas y Calificaciones
Recommended