Puede que el vinagre balsámico y la pimienta negra parezcan ingredientes extraños para las fresas, ¡pero te encantarán! La acidez del glaseado balsámico, que no es más que vinagre balsámico concentrado, realza la dulzura de las fresas, mientras que la pimienta negra les aporta un toque picante. Estas fresas están deliciosas solas o puedes usarlas para acompañar yogur de vainilla. También puedes servirlas sobre una cama de espinacas como guarnición.
En una ensaladera grande, combine las fresas con el glaseado balsámico. Muela la pimienta negra por encima y mezcle suavemente. Decore con ramitas de estragón.
El glaseado balsámico (a veces llamado jarabe balsámico) se puede encontrar en las tiendas de vinagre. Para prepararlo en casa, calienta 3 cucharadas de vinagre balsámico en una cacerola. Caliéntalo ligeramente hasta que hierva y cocina, revolviendo ocasionalmente, hasta que espese y se reduzca a la mitad de su volumen.
8 Porciones
Reseñas y Calificaciones