Una alimentación saludable, para cualquier persona, implica incluir muchas frutas y verduras en sus comidas, pero esto es especialmente importante para quienes padecen diabetes. Estos alimentos contienen gran cantidad de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra.
Las verduras sin almidón son una parte fundamental de la alimentación de las personas con diabetes, ya que no afectan tanto los niveles de glucosa en sangre como las frutas y verduras con almidón. Pero, ¿qué hacer si simplemente no te gustan las frutas ni las verduras?
Aquí tienes cinco sugerencias para añadir más verduras:
1. Prepara tortitas saladas con verduras. Esta es una excelente manera de usar verduras como calabacín, zanahoria, remolacha o coliflor. Para preparar estas tortitas saladas, ralla las verduras y mézclalas con una masa hecha con cebolla rallada, huevos batidos, levadura en polvo, ajo picado, hierbas y especias al gusto, y varias cucharadas de cereales integrales (como harina integral).
Busca una masa húmeda, pero no líquida. Calienta una sartén con un chorrito de aceite y, cuando esté caliente, vierte la masa y aplánala para formar panqueques. Cocina cada lado hasta que estén dorados y crujientes. También puedes hornearlos: rocía una bandeja para hornear con aceite de oliva, forma los panqueques y rocía la parte superior con aceite. Hornea hasta que estén dorados y crujientes.
Prueba estos latkes de brócoli y cebolla . ¡Son una forma divertida y sabrosa de disfrutar de un desayuno para la cena!
2. Añade verduras de hoja verde, como espinacas o col rizada, a tus batidos de frutas. Además, puedes congelar la fruta, así que podrás disfrutar de tus fresas o arándanos favoritos incluso en enero. También puedes añadir medio aguacate para una textura más cremosa, pero ten en cuenta las calorías y la grasa. Prepara este batido de superalimentos para probarlo .
3. Añade más verduras a tu salsa marinara y otras salsas a base de tomate. Agrega zanahorias ralladas, berenjenas y pimientos rojos asados, calabaza en cubos o verduras de hoja verde picadas mientras cocinas la salsa. Puedes dejarla así o licuarla con las verduras añadidas para obtener una textura uniforme que disimule aún más su sabor.
4. Incorpora verduras a tus comidas con carne. Prepara una hamburguesa vegetariana con carne molida de pavo o pollo y añade espinacas congeladas. No solo obtendrás más nutrientes, sino que la carne quedará más jugosa. Este truco también funciona de maravilla con las albóndigas. De igual forma, añade pimientos rojos picados finamente, calabacín, hinojo o brócoli a tu salmón o pastelitos de pescado .
5. Prueba a asar verduras que normalmente no te gustan. Un chorrito de aceite de oliva y un horno caliente caramelizarán las verduras y transformarán sus sabores en algo nuevo que te encantará. Además, puedes añadir verduras asadas a salsas, pasta o a un bol de cereales integrales como este bol de cereales con verduras asadas .
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